La igualdad, además de ser un derecho fundamental y una cuestión de justicia, constituye una necesidad social y de nuestra economía. Es imprescindible para que las empresas en España sean competitivas. Un modelo de competitividad basado en la calidad de los productos y los servicios no es posible sin igualdad real entre mujeres y hombres en los centros de trabajo.

La revisión de los derechos de las mujeres muestra que, a pesar de algunos avances, ningún país ha logrado la igualdad de género. No podemos llamar igualdad a apenas una cuarta parte de los cargos de poder. No obstante, esa es la realidad actual de la representación de las mujeres en todo este ámbito. Los hombres son el 75 % de los parlamentarios, ocupan el 73 % de los puestos directivos y suman el 70 % de los negociadores climáticos y la práctica totalidad de los encargados de establecer la paz. Este mundo no es inclusivo ni igualitario; debemos tomar medidas de inmediato para crear uno que no discrimine a las mujeres. Sólo habrá igualdad con una representación igual, es lo mínimo aceptable.

Phumzile Mlambo-Ngcuka.

Directora Ejecutiva de ONU Mujeres

La pandemia ha evidenciado en mayor medida los desequilibrios y desigualdades de género entre mujeres y hombres y ha puesto de manifiesto importantes déficits de nuestro estado de bienestar y de protección social.

Durante la pandemia se han puesto de manifiesto las graves consecuencias sociales, especialmente negativas que tienen para las mujeres las tareas de cuidados y la ausencia de buenas políticas de corresponsabilidad y de protección social, tanto para las mujeres que trabajan en el sector de cuidados, como para las trabajadoras que asumen de forma mayoritaria estas tareas en el ámbito del hogar, y que han tenido que compatibilizar trabajo y cuidados familiares, y que se han hecho especialmente evidentes durante los periodos más restrictivos de la movilidad y los confinamientos domiciliarios.

TOD@S DEBEMOS TRABAJAR HACIA UNA SOCIEDAD IGUALITARIA

A pesar de los avances, persisten todavía importantes desigualdades estructurales que provocan la permanencia de brechas de género en el empleo, lo que se traduce en menos oportunidades laborales para las mujeres y por tanto, en limitaciones a su derecho a la autonomía personal y a la igualdad.

UGT EXIGE

  • Exigir el cumplimiento de los planes de igualdad en los términos que obliga la legislación.
  • Mediante el diálogo social, derogar los aspectos más lesivos de la reforma laboral y especialmente aquellos que afectan de forma más negativa a las trabajadoras.
  • Incrementar y mejorar las políticas activas de empleo y en especial las dirigidas al incremento de la participación y permanencia de las mujeres en el mundo laboral.
  • Adoptar políticas con perspectiva de género en todos los ámbitos y especialmente en materia de cuidados.
  • Reforzar y garantizar los instrumentos y recursos de vigilancia, control y sanción de la Autoridad Laboral para el cumplimiento efectivo del principio de igualdad en el ámbito laboral.
  • Mediante el diálogo social, diseñar una ley de igualdad salarial que contribuya de forma eficaz a combatir la brecha salarial eliminando la discriminación retributiva entre hombres y mujeres.
  • Adoptar medidas y políticas dirigidas a lograr la representación paritaria en todos los órganos de representación y decisión, en las distintas estructuras políticas, sociales, académicas, científicas, culturales económicas y de cualquier ámbito de la sociedad española.

El logro de la igualdad efectiva entre mujeres y hombres es un objetivo prioritario y un principio irrenunciable.

#LaFuerzadeAvanzarJuntos