Como si de un Mercado de Valores se Tratara, la Desafección con la Entidad Cotiza al Alza entre las Empleadas y Empleados, a la Par que se hace más Grande la Brecha entre la Realidad de las Oficinas y la de los Despachos de Quienes nos Dirigen.

El mundo en el que viven los que nos ordenan realizar las campañas comerciales de turno está a años luz de la realidad con la que nos tenemos que enfrentar en la red de oficinas. Nos piden agendas llenas de entrevistas con el producto semanal a comercializar, como si hubiésemos sido transportados a un mundo paralelo donde no hay pandemia, ni clientes en ERTES o sin empleo y donde la fustigación comercial es constante e incesante, debiendo además de lidiar diariamente con innumerables Teams y Webinars que alteran dichas agendas, o bien te ordenan, sin ningún tipo de rubor, que las anules para empezar a comercializar otro producto.

Lejos quedan los mensajes que desde la Dirección de la Entidad se lanzan al respecto del liderazgo por valores, la ética como principio de actuación, el potenciar una cultura basada en las personas, …, si los Responsables de Negocio en las Direcciones Territoriales porfían y se afanan en una presión desmesurada, en las amenazas y los malos modos con los equipos a su cargo, y obviando conceptos como jornada laboral y conciliación.

"Es el año en que tenemos que tener más satisfacción porque ante las condiciones tan complicadas que hemos visto, hemos sabido, como nunca, sobreponernos, tirar para adelante."

CEO CaixaBank

Han sido el esfuerzo, sacrificio y compromiso de los empleadas y empleados de la Entidad lo que ha posibilitado los beneficios obtenidos en el ejercicio pasado, calificado como “éxito extraordinario de actividad” por nuestro CEO, habiéndonos mantenido operativos dando servicio a nuestros clientes con muchísimo esfuerzo en todo momento.

Sin embargo, gran parte de las empleadas y empleados no lo verán reflejado en el importe a percibir en sus Bonus, lo que ratifica los desmesurados retos comerciales que se establecieron para 2020, sin que, además, por parte de la Dirección se hayan hecho los ajustes correspondientes, y demandados por UGT, que compensaran los efectos del confinamiento y bajada de la actividad económica.

Agradecemos las palabras del Consejero Delegado, pero no basta solo con dar las gracias.

Este proceso alimentado por esta “forma de trabajar” deriva  en una desafección con la Entidad que se está llevando por delante la motivación de su mejor activo, las y los profesionales que componemos su plantilla, porque cada vez hay más bajas, sinsabores, angustias, pérdidas de autoestima por el trato recibido y pesadillas nocturnas pensando en que aunque mañana salga el sol, para nosotros será otro día gris en la oficina.

#LaFuerzadeAvanzarJuntos