El Dan Sant Antoni-Raval tiene la costumbre de felicitar los cumpleaños de sus compañeros de trabajo en fin de semana y para hacerlo utiliza la aplicación Whatsapp.

Con la llegada de la castañada, confinado en casa tuvo una idea brillante:  puesto que el día 1 es día de Todos los Santos felicitaré a todo el mundo su santoral. Y dicho y hecho, un Whatsapp el viernes a las 19 horas y un segundo el domingo.

Evidentemente en algún punto esta historia se tuerce y, como todos ya os podéis imaginar, ni felicitaciones ni nada que se asemeje. Viernes pide voluntarios para ir con los clientes a hacer pruebas con el nuevo Kia de la nueva campaña de renting y el domingo lamenta que solo un director lo haya abierto en privado.

Además su defensa en ningún caso es asumir que se ha equivocado sino que como un lobo acorralado ataca con una amenaza velada que encontraba al delator, en vez de escuchar y admitir el error. Y amparado en una falsa etiqueta de intocable, saca hierro al asunto diciendo que tampoco hay para tanto y que no era necesario tanto alboroto. Todo ello de pena.

Pues mire si es grave la situación, que usted no ha respetado la desconexión digital por partida doble incumpliendo acuerdos firmados de la entidad, es decir normativa, y todos sabemos que pasa cuando algún empleado se pasa de frenada con esta materia tan sensible.

¿Cuánto más  tenemos que aguantar que este cargos intermedios sigan haciendo de pistoleros del Far West  y que la entidad no se tome seriamente todas estas situaciones que vamos denunciando?

#ConNuestraPlantilla